domingo, 13 de diciembre de 2009

Locura

Lavando las raíces del mal recuerdo
Hoy me cubren infinitas plumas
Alzando el vuelo de costumbre,
nuestra locura.

Giro repentino,
cuando sigo la línea recta
Luchando por dudosas causas
Remueves las pesadas etiquetas.

(Mi risa no tiene sentido,
proviene de un racimo de violetas)

En un vasto desierto me habitas
como flor de otro planeta.
Escribes un poema eterno
de preciosas coincidencias;
Burbujas de agua en un vaso lleno de aire
(Mi permanente impermanencia).

lunes, 12 de octubre de 2009

T i e m p o t r a n s c u r r i d o

Existe,
En algun rincon de la casa
Una taza de café
Perdida y cubierta de escarcha.
Esperando,
Al vagante confuso
Que muerda por fin el umbral
Y trague, en silencio
La ceniza fría que lleva su propio nombre.

miércoles, 1 de julio de 2009

Barquitos de papel

Recorriendo cerros
hundido en las ciénagas
gotas de lluvia
suben a las cuencas
de redondas joyas
del color de la tierra.
Pues tiemblan las palabras
en el patio de mi mente;
ha desaparecido un lago,
han caído manzanas.
El alegre viento
de tanto canto
ahora se calla
como si fuera un niño
que en la fría noche
de pronto se hallara
mientras yo me río
de mis propias carcajadas
y las derramo indiferente
escondiendo una nostalgia.
Pero aún brillan los ojos,
aún recorro los cerros,
las imaginarias ciénagas,
y puede que mañana
el miedo por fin
para siempre se vaya,
y en sueños construya
barquitos de papel
y te los regale de imprevisto
como la primera mirada.

viernes, 26 de junio de 2009

treinta nubes

Subiendo la escalera
de los tropiezos
un par de ojos me pilló
desprevenido pero despierto
aunque curioso pero cierto
rodé y rodé sin saberlo
durante horas sobre los versos
como piedra por el cerro
como lágrimas de invierno
si tan solo hubiesen sido
los diez minutos de un beso.
Pero antes de tiempo
llegó la muerte a recogerlos
alguna vez encontré su zapato
de obrero viejo y enfermo
en la misma escalera de ensueño
donde ahora me encuentro,
ahora me pierdo.
Levanto entonces
del suelo mi cuerpo
sin miedo, sin dolor de momento
fantaseando cada herida
como un nuevo color naciendo
como la brisa cómplice
de un cuarto cerrado en viento
con su perfume infinito
infinito y lejano que siento
como un mar calmo de mercurio helado
como ese dulce y vago
sentimiento azulado
de pronto vivo y elevado
de pronto muerto
en ausencia ahogado.
Así es como he caminado
piedra por piedra
sobre lo divagado
tanto que ya no me importan
ni los errores
ni lo hasta ahora alcanzado
Tan solo llevo treinta nubes
treinta nubes y contando
los recuerdos dormitando
como fotos que se van,
se van borrando
y mientras tanto
algo inmune al olvido
a baja altura volando
quizás hasta cuando
estarán estos ojos
con su nuevo brillo
aún brillando.

domingo, 7 de junio de 2009

NO digas QUE T Di G

Como un pez gordo
la poesía se me escapó
y se me corto el hilo
de las metáforas.

Como un pan duro
estoy para la foto
pero no para la once
y este es sin duda
mi último verso.

Miento.