jueves, 23 de septiembre de 2010

El perro negro

Es tarde, y estoy vivo!
La violeta me canta al oído
el mimo me sonríe
el poeta me soba la espalda
el té me calienta el cuerpo

Es que a veces desaparesco
y soy otro
tanto que abrazaría a mi padre
que bailaría como un tonto
que hablaría con el perro negro
como un niñito
feliz

1 comentario:

Gabriela dijo...

Me gusta como escribes.
Me deleito cuando noto cosas sinceras y sin mucha adornación.

Espero que sigas escribiendo y posteando.