palpitando de frío en mi horizonte de sombras
el mar ha liberado una promesa
después de tantos demonios santificados
y santos crucificados
Un centenar de rostros anónimos
liberan burbujas azules al viento
multiplicando la luz de mis estrellas
Desafiantes y alegres
miran con mis ojos y yo con los suyos
desplegando la imagen colectiva
de un sol que nos convierte en hermanos.
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